La industria de la moda vista desde sus entrañas

Muchas veces nos imaginamos el mundo del diseño como una profesión de ensueño, donde la creatividad se impone a las normas y las ideas brillantes florecen sin más. Sin embargo, esta idea que tenemos en nuestra cabeza no siempre se ajusta a la realidad.

Virginia Balsera, una joven diseñadora, nos ha descubierto otra cara del mundo de la moda. A través de su experiencia, nos explica desde dentro cómo es trabajar en este sector, tanto para grandes marcas, como para pequeños estudios. También hemos reflexionado sobre algunos temas que envuelven la esfera del diseño ahora mismo como son la globalización de la moda, el movimiento DIY o la corriente Slow Fashion.

Para empezar, una pregunta que ya es tradición en este blog: ¿qué es la moda para ti?

Para mí es una manera más de expresión del arte.

¿Cuándo y por qué te empezó a picar el gusanillo del diseño?

Desde pequeña me ha gustado todo lo relacionado con el arte. Cuando descubrí la moda en las revistas, supe que esa era la mejor manera de expresarme. A partir de ahí, encaminé mi carrera hacia el diseño, aunque es verdad que con el tiempo me fue cambiando la percepción que tenía sobre la moda. Es un sector que me encanta, pero no deja de ser un sector más dentro de todo el engranaje del trabajo.

Desde que acabaste la carrera has trabajado en diferentes estudios, marcas… ¿Estos cambios de trabajo que tú misma has elegido los recomendarías a otros jóvenes que salen de la universidad?

Yo sí que creo que es bueno cambiar cuando estás empezando. Siempre dependiendo de tus circunstancias, claro. A mí me surgió un poco sobre la marcha, pero está bien no conformarse e ir cogiendo experiencia. No hay que cerrarse solo a un sector o ámbito. En el primer sitio donde estuve aprendí mucho sobre diseño grafico y diseñar ropa deportiva, aún así me fue bien cambiar para ver otros estilos y no focalizarme solo en uno en concreto.

“La mayoría de las veces debes amoldarte a otros factores aparte del ego del diseñador, como tu empresa, los clientes, los precios… A mí me gusta el diseño comercial, porque puedo llevar mi creatividad a la calle y a ropa en tendencia que la gente se pueda poner”.

Explícanos tu mejor y peor experiencia en el mundo de la moda.

Realmente no tengo malas experiencias, para mí no hay malas experiencias, pero si tuviera que decir una cosa que no me gusta de mi sector es que los timings son poco realistas. Todo va muy rápido y siempre vas tarde, nunca estás del todo relajado.

Asimismo, cuando era pequeña pensaba que todo este mundillo era súper creativo y que podías hacer todas las locuras que se te pasaban por la cabeza y no siempre es así. La moda sí que es creativa, pero la mayoría de las veces debes amoldarte a otros factores aparte del ego del diseñador, como tu empresa, los clientes, los precios… A mí me gusta el diseño comercial, porque puedo llevar mi creatividad a la calle y a ropa en tendencia que la gente se pueda poner.

Tú que has trabajado para grandes y pequeñas marcas, ¿qué diferencia ves entre ambas?

Para Inditex trabajé indirectamente, así que no lo viví en primera persona. En la empresa en la que estaba nosotros hacíamos diseños y luego las comerciales lo presentaban a marcas de Inditex como Bershka o Stradivarius. Ahí es más difícil acertar. Luego estuve trabajado para una marca más pequeña donde el ritmo era más lento.

Inditex funcionaba a grandes velocidades: podías presentar algo a fábrica y entre que se lo pasabas, hacían las muestras y daban el okey ya habían pasado tres semanas. A lo mejor cuando llegaba finalmente a Inditex lo que presentabas ya había “pasado de moda”. Es muy difícil acertar con ellos, quieren algo muy específico. En cambio, en las marcas pequeñas se cuidan más los detalles y las calidades porque tienes más tiempo.

“Trabajar para marcas fast fashion me ha dado agilidad y me ha enseñado a trabajar bajo presión y con rapidez”.

¿Qué te ha aportado trabajar con Inditex desde una empresa pequeña?

Trabajar para marcas de fast fashion me ha dado agilidad y me ha enseñado a trabajar bajo presión y con rapidez. Sin embargo, trabajar para marcas con un “nivel más alto”, digamos, te aporta otras cosas. Te centras en cuidar más los detalles, la sensibilidad o la personalidad de la prenda.

¿Crees que grandes marcas como Inditex o Asos han quitado la personalidad a las prendas, es decir, que al final vamos todos igual vestidos?

Un poco sí. Es un tema complicado porque todas las marcas quieren tener la ultima tendencia y al final las tendencias son las que son. Te puedes encontrar el mismo animal print de una manera en Mango y de otra en Bershka, pero es lo mismo. Así funciona. Al final todo depende de la forma en que se ponga la prenda la persona, pero en general sí, las marcas podrían innovar un poco y dejar de copiarse entre ellas. Encuentro que les falta una seña de identidad.

¿Y crees que todo el movimiento DIY es una reacción a esa globalización de la moda? ¿Es una manera de reivindicar la personalización de la moda otra vez?

Sí, puede ser. La gente se estará cansando un poco de que en todos los sitos haya lo mismo. El auge de la ropa vintage va un poco de eso también. Se puso de moda porque es ropa única.

¿Consideras que la sostenibilidad y el consumo consciente han llegado a las grandes marcas o aún les queda mucho camino?

Les queda bastante, los pasos que dan son un poco un lavado de cara, claro que eso es mejor que nada, pero realmente no lo hacen por un tema medioambiental, sino porque está bien visto. Hay algunas marcas como H&M que están bastante concienciadas.

“Hay una tendencia cada vez mayor en la gente de comprar por internet, Instagram, las RRSS…”

Ahora con el coronavirus, ¿crees que las pequeñas marcas o tiendas de ropa deberán apostar por el e-commerce sí o sí?

Yo diría que sí, sobre todo ahora. Si tuviera que montar una marca en un futuro no me planteo el hacer una tienda física, sino que la montaría por internet porque lo veo más rentable, te ahorras un montón de gastos. Hay una tendencia en la gente cada vez mayor de comprar por internet, Instagram, las RRSS… será el futuro; lo físico siempre va a estar ahí, pero el e-commerce pegará un salto.

“La moda slow fasion suelen ser prendas más especiales, limitadas y también más caras por todo el tiempo invertido”.

Tú has trabajado también para una marca de moda slow fashion, Ten Twelve. ¿Puedes explicarnos exactamente qué es este concepto?

El slow fashion tiene un recorrido más largo que grandes marcas fast fashion como Inditex. Suelen sacar 2 o 4 colecciones anuales. Entonces, el proceso es mucho más lento. No es como Zara, por ejemplo, que lanza colecciones cada poco tiempo. Suelen ser prendas más especiales, limitadas y también más caras por todo el tiempo invertido.

Para acabar, ¿has pensado en tener tu propia marca de ropa?

Más que una marca propia me gustaría trabajar por mi cuenta, ser freelance. Sin embargo, en general, me gusta trabajar para clientes y diseñar de todo. Si tuviera una marca, querría abarcar mucho.

Beatriz Solivellas

Web y portfolio: http://virginiabalsera.hol.es/

Un comentario en “La industria de la moda vista desde sus entrañas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s