Un viaje al corazón de México con Mexas

Hay muchas maneras de conocer otras culturas. Una, obviamente, es coger un avión, tren o coche y plantarte en otro lugar. Para los que no tenemos los recursos económicos para viajar tanto como quisiéramos existe el salvoconducto de la lectura. Personalmente, los viajes que he realizado a África con Amin Maalouf y su novela célebre, León el Africano, mis experiencias en la Polonia del siglo XIX de la mano de Isaac Bashevish Singer o mi reciente incursión a la Alejandría de Ptolomeo gracias a Irene Vallejo, no los cambio por nada.

Existe otra manera de viajar y es mediante las prendas de ropa. ¿Quién no ha ido a Marruecos y se ha comprado unas babuchas? Otros, seguramente, tienen la archiconocida camiseta estampada con I love New York de cuando fueron a EEUU. Yo de ese viaje, por ejemplo, guardo una camiseta del zoo de Nueva York de cuando fui con mi familia hace veinte años. Este tipo de prendas te trasladan automáticamente a otro lugar, te evocan un recuerdo, un olor, una sensación, una persona…

Recientemente descubrí la marca Mexas y sus huaraches. Enseguida me quedé prendada del diseño. A partir de ese descubrimiento, me animé a indagar en el huarache, una sandalia plana típica de México hecha con correas de piel trenzada.

Sin darme cuenta, añadí algo más a mi escaso conocimiento sobre la cultura mexicana. Pero necesitaba saber más. Por eso, he traído hasta aquí a los fundadores de Mexas, Jess y Borja, mediante un viaje virtual en el que hemos estado charlando sobre zapatos, responsabilidad social y, cómo no, sobre México.

¿Qué significa Mexas?

Ser Mexa en México significa ser muy puro. Es sentir el orgullo de ser mexicano allá donde estés. A todo lo que guarda la esencia pura mexicana se le llama Mexa.

¿Cómo entiende la moda Mexas?

Ninguno de los dos somos expertos en moda. Lo que queremos con Mexas es ser totalmente transparentes, porque creemos que es lo que falta hoy en día. Desde el proceso creativo, hasta el packaging todo es muy cercano y transparente.

Donde queremos poner más énfasis es en hacer bien nuestro proyecto social, que va mucho más allá que tener una simple marca de ropa.

¿Podéis explicarnos en detalle cuál es el proyecto social que se esconde detrás de Mexas?

No es un proyecto sin ánimo de lucro, pero sí que intentamos, en la medida de lo posible, ser sostenibles y sobre todo intentamos contribuir al desarrollo de comunidades más vulnerables, como es el Estado de Michoacán. En este sentido, colaboramos con “Mujeres Alidadas”, una organización sin ánimo de lucro de Michoacán que promueve los derechos de las mujeres mediante charlas y talleres, brinda atención a la salud sexual y reproductiva, y fomenta el empoderamiento mediante la capacitación a través de cursos a mujeres y adolescentes. 

¿Por qué habéis traído a Europa, concretamente España, este tipo de zapato?

El proyecto surge porque yo (Jess) me fui a trabajar a México donde estuve viviendo dos años. Cada vez que venían mis amigas a verme, íbamos a un mercado de artesanías y se compraban unos huaraches. También cuando volvía a España traía huaraches para regalar. Vi que gustaban mucho al mercado europeo y se lo comenté a Borja.

Nos dimos cuenta de que en Europa no había nadie que los vendiese (o muy poca gente). Es un producto que todavía no está generalizado, lo que lo convierte en relativamente novedoso en un sector como el calzado, que ya está muy explotado. Además, la historia se contaba sola, lo que nos permitía tener un proyecto que a la par que podía triunfar, podía ser muy bonito.

¿Creéis que vuestra propuesta de diseño encaja con el estilo de aquí?

Al final lo que nosotros hemos tratado es de adaptar el huarache a los productos europeos. La mayor parte de huaraches que puedes encontrar en México, tienen un diseño bastante diferente a los nuestros, porque son colores muy llamativos, a veces mezclados sin mucha lógica visto desde el punto de vista europeo. Entonces hicimos un pequeño rediseño del producto y lo adaptamos a los gustos y estándares occidentales-europeos.

¿Qué feedback habéis recibido hasta ahora?

A pesar de toda la situación que ha habido por el Coronavirus, la respuesta del público ha sido muy buena. Tanto por el feedback, como por la gente que está compartiendo en las redes sociales fotos de los huaraches cada vez que les llegan. A veces, incluso, en algún cambio de talla que ha habido nos han metido alguna nota o detalle.

¿Creéis que vuestro cliente entiende el concepto que hay detrás del producto?  O se queda en lo básico, es decir, que es un diseño bonito y por eso lo quiere.

Creemos que sí que lo entiende. Hemos conseguido explicarlo fácil: en la landing page tú llegas y al hacer scroll down ya ves que hay un proyecto social detrás. También insistimos mucho en redes sociales.

Y sino, siempre metemos en el packaging una tarjetita explicativa que, lo quieras o no, eso siempre lo vas a leer. De hecho, la acabamos de rediseñar y estamos colaborando con artistas para que hagan un retrato personalizado a nuestras huaracheras.

¿Solo vendéis online?

En un principio la apuesta era 100% online, pero es una visión que hemos cambiado con el tiempo porque es verdad que la venta física te ofrece la capacidad de ahorrar en muchos costes, tanto a nivel logístico, como otros gastos ocultos que el consumidor no ve. Por ejemplo: el método de pago o las devoluciones, que al final reducen mucho tu margen. Así que hemos optado por un modelo mixto: vender algo en tiendas multimarca, en mercados de diseño y seguir enfocados en la parte online que al final es el medio en el que nos sentimos más cómodos

¿Creéis que Mexas se hubiera podido dar sin la globalización? ¿El público hubiera entendido igual el producto?

Está claro que, para empezar, sin el fenómeno de la globalización posiblemente ni nosotros hubiésemos llegado a conocer lo que son unos huaraches. Partiendo de esa base, todo hubiera sido muy diferente.

Igual tampoco habría tan buen feedback por parte del consumidor el contar algo sobre una cultura que se mantiene tan pura. Yo creo que la globalización nos permite tener este negocio porque, aparte de que nos permite traer la mercancía a España a unos costes asumibles, podemos contar una historia que la propia globalización la hace única: se trata de una cultura muy rica, con mucha identidad que está aguantando a la globalización y que no se quiere perder. Eso es muy raro hoy en día. De hecho, entre los valores de la marca está que no queremos perder esas tradiciones que llevan más de 500 años vivas.

He visto que cada par de zapatos está inspirado en un elemento mexicano. Algunos en montañas, otros en ciudades… ¿Cómo trasladáis ese elemento susceptible de ser diseñado al zapato?

Efectivamente, el nombre no es aleatorio. Nos inspiramos en el entorno mexicano para diseñar y nombrar los zapatos. Esto también es parte de dar a conocer su cultura. En la mayoría son términos que si no has vivido allí no sueles conocerlos. Por ejemplo, ser chilanga significa ser de la Ciudad de México, de ahí surge el nombre de uno de nuestros modelos. Los ahora 3000 seguidores que tenemos en Instagram igual ya saben qué significa ser chilanga. Por ponerte otro ejemplo, el modelo “Zicatela” está inspirado en la playa en la que surgió el proyecto Mexas.

¿El diseño lo elaboráis vosotros o los huaracheros de México?

Ellos tienen un montón de trenzados y un montón de colores. Para empezar, pedimos alrededor de treinta muestras y lanzamos una encuesta a trescientas personas para que nos dijeran qué colores y qué trenzados les gustaban más. Por ejemplo, a los dos nos gustaban los modelos con colores lisos y, al final, los que más triunfan son los modelos multicolor. Así que, si no hubiésemos hecho la encuesta, hubiéramos sacado un producto completamente diferente. Con esto lo que hemos conseguido es que de los ocho modelos que tenemos a la gente le cueste elegir.

Próximamente sacaremos una colección en tonos pastel porque estamos viendo que triunfan mucho esta temporada. También tenemos pensado que la gente nos ayude a escoger los próximos modelos.

¿Cómo pretendéis que os ayuden a crear colecciones?

Con encuestas de Instagram. La idea es subir las muestras a la red social y preguntar a la gente qué color le gusta más. Hacerlos partícipes en la creación de los zapatos mantiene a la marca cercana.

En una época en la que es tan caro fabricar en la propia tierra y la deslocalización se ha trasladado al epicentro asiático, vosotros habéis apostado por la producción local, con artesanos también locales. ¿Por qué?

Porque sino el proyecto no tiene mucho sentido tal y como lo habíamos planteado en un inicio. Fabricar en China no es nuestro estilo y nosotros no íbamos a estar cómodos con eso. Al final, nosotros fuimos a México y nos dieron un producto de calidad a un precio lógico. Así que vimos que era posible hacer el proyecto, producirlo en México y con ese componente social que queríamos transmitir. Los números nos salían. Entonces, no le vimos ningún sentido a producirlo en otro lugar. De hecho, creemos que no podrían hacerse en otro sitio.

Tanto en la web, como en las RRSS, como en el packaging de vuestro producto hacéis hincapié en la mano artesana que confecciona el zapato, dándole visibilidad a una parte de la moda que suele estar escondida. ¿Por qué es tan importante para vosotros mostrarlo?

Porque es donde nos queremos diferenciar; que el proceso productivo sea artesanal es, para nosotros, un valor añadido. Probablemente, en el resto de las marcas no hacen hincapié en la mano de obra porque tienen más que esconder que mostrar.

He visto algún vídeo en la web donde mostráis parte de Mexas. ¿Realizaréis más material audiovisual?

Sí, de hecho, estamos preparando unas entrevistas a los artesanos. Lo subiremos pronto a las redes. Asimismo, en cuanto podamos viajar a México, hay mil cosas que queremos hacer. Por ejemplo, las tarjetas ilustradas que estamos preparando en conjunto con artistas, se las queríamos regalar enmarcadas a los artesanos. Se pondrán muy contentos. Ellos están muy orgullosos de que sus huaraches lleguen a Europa. Para los artesanos y artesanas, aparte de que es su trabajo, lo viven como su pasión, su cultura, su tradición, etc. Al final, es un sello de identidad muy fuerte el huarache.

¿Cuál creéis que será la evolución natural de Mexas?

Queremos dos formas de expansión principales: una es a nivel internacional y la otra una expansión en productos. Aparte de hacer huaraches, queremos intentar traer más productos de moda de México que se puedan crear de forma artesanal y que puedan casar con nuestra marca. Seguramente seguiremos con la línea de hacer cosas de piel.

Si Mexas fuera una canción, una película y una frase. ¿Cuáles serían?

Frase: ¡Qué onda!  Nos define muy bien. O ¡Órale!

Película: Aterriza como puedas, porque nos ha pasado de todo. Empezamos con el viaje a Sahuayo, que ya solo ese viaje fue toda una aventura. Luego, cuando montamos la sociedad todo el tema burocrático fue complicado, cuando pedimos la mercancía nos despareció una caja, etc. Y cuando ya estaba todo perfecto, va y se declara el estado de alarma al poco tiempo de salir al mercado.

Canción: La música tradicional de Guadalajara.

Por último, a quien no haya visitado nunca México, ¿qué visita obligada recomendáis?

Nuestra primera recomendación es que vayas sin prejuicios, porque la gente solo ve el peligro. Si tú vas por Ciudad de México es similar a ir por Madrid o Barcelona. Tienes que tener cuidado como en cualquier ciudad grande, pero te vas a encontrar un país con una gente maravillosa que te sonríe, te cuida, te mima, te introduce en su cultura, su comida. Ellos están encantados de lo que tienen y a mí eso me encanta porque en España falta mucho. Una vez que sales y vives en el extranjero, te das cuenta de que valoran mucho más España de lo que lo hacemos los nativos y eso en México no pasa. Ellos están orgullosos de su cultura.

En cuanto a visita obligada, hay cien mil. Depende de lo que te guste, si montaña, playa… hay muchísimo que ver. Ciudad de México diríamos que no puede faltar, porque ahí encuentras el verdadero México. Es una ciudad en la que puedes empaparte de la cultura del país.

Eso sí, si vas a México lo que no puedes dejar de hacer es comer en la calle (con un Fortasec en el bolso, claro). Puedes salir de casa sin desayunar y mientras vas por la calle te encuentras mil puestecitos de comida. Para cuando has llegado al trabajo, ya estás más que desayunado. 

Beatriz Solivellas

Web: https://mexas.co/

Instagram: https://www.instagram.com/mexas.co/

Facebook: https://www.facebook.com/MEXAS-107617184179441/

Pinterest: https://www.pinterest.es/mexasclothing/boards/

Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCJ85CaO-34_PChLMnSZT3AQ

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